Las personas fumadoras de tabaco tienen más depresión

Entrevista al Dr. Cano Vindel, docente de Psicología en UCM y Presidente de SEAS, sobre la relación entre estrés, ansiedad, consumo de tabaco y mujer.

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¿Cuál es la relación concreta del tabaquismo en los trastornos mentales en hombres y mujeres? ¿Por qué las mujeres sufren más la depresión y la ansiedad? Y en relación con el tabaco… ¿Fumar relaja como dicen los fumadores? ¿Por qué no dejan de fumar las mujeres en la misma proporción que lo hacen ellos? ¿Por qué las chicas adolescentes empiezan a fumar y los chicos no?  Para responder a todas estas preguntas y otras relacionadas, entrevistamos al Dr. Cano Vindel, docente de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid y Presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

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Diversos estudios han mostrado la relación entre estrés y tabaquismo, pero todos estamos acostumbrados a oír a los fumadores asegurar que el consumo de cigarrillos tiene un efecto relajante sobre ellos, ¿por qué se tiene esa creencia?

Efectivamente, existen estudios en los que se ha mostrado, por un lado, una asociación entre elevados niveles de estrés en jóvenes e inicio en el consumo de tabaco, así como entre alto nivel de estrés con un aumento del consumo de nicotina. Además, por otro lado, resulta todavía más evidente la relación causal directa que existe entre el consumo prolongado de nicotina y el posterior desarrollo de trastornos emocionales y del estrés, especialmente trastorno de pánico, trastorno de estrés postraumático y depresión.

Hay relación causal directa entre el consumo prolongado de nicotina y el posterior desarrollo de trastornos emocionales y del estrés

 

¿Por qué los fumadores tienen entonces la creencia de que fumar les relaja, cuando realmente sucede lo contrario?

Probablemente, porque “tienen” que fumar, “necesitan fumar”, para no tener aún más ansiedad, para no sufrir elsíndrome de abstinencia de la nicotina, caracterizado por malestar subjetivo, alta activación fisiológica y elevado estado de ansiedad. La nicotina es una droga que tiende a generar primero abuso, después una fuerte dependencia y, si se deja de consumir, un desagradable síndrome de abstinencia. El fumador necesita consumir y ello le lleva a justificar su consumo, ya sea negando o infravalorando los efectos negativos del tabaco sobre su salud o la de las personas que le rodean (incluidos sus propios hijos cuando son bebés), ya sea magnificando los efectos positivos del tabaco (“me relaja”, cuando en realidad aumenta la ansiedad).

Sabemos que cuestiones como la educación o economía influyen en el nivel de tabaquismo dentro de la población, pero ¿influyen también en enfermedades como la ansiedad o la depresión? ¿Se han estudiado relaciones entre tabaco y ansiedad?

Sí, en general, la educación y el nivel económico están relacionados con la salud en general, el tabaquismo (aunque depende también de los países) o los trastornos emocionales, como los trastornos de ansiedad y del estado de ánimo. Por lo general, las personas con menor nivel educativo o económico tienden a tener más problemas en estos campos. Además, probablemente son reacciones en cadena: con menor nivel educativo y económico es más probable el consumo de tabaco, especialmente a una edad temprana; a su vez, fumar diariamente multiplica por 2 la probabilidad de desarrollar un ataque de pánico o por 14 la probabilidad de desarrollar un trastorno de pánico.

¿Y con la depresión?

La relación entre consumo de tabaco y depresión es también clara. La depresión puede ser un precursor al trastorno por abuso de sustancias (incluido el tabaco) en algunos jóvenes, y el abuso de sustancias puede complicar el curso subsecuente de la depresión. Un nivel de cortisol elevado (alto nivel de estrés) antes del inicio del trastorno por abuso de sustancias (incluida la nicotina) puede indicar una vulnerabilidad al trastorno por abuso de sustancias. El incremento de las experiencias estresantes aumenta a su vez el riesgo para el trastorno por abuso de sustancias en estos jóvenes vulnerables. La alta prevalencia de trastornos por abuso de sustancias en individuos depresivos (un dato que se observa habitualmente) puede explicarse, en parte, por los altos niveles de estrés y una actividad incrementada del eje que regula la psicofisiología del estrés (cortisol).

La ansiedad no siempre precede al inicio del consumo de tabaco, mientras que el estrés vital sí.

 

¿Afecta el estrés y la ansiedad en la decisión de fumar? A empezar o a fumar más…

El rasgo de ansiedad suele estar relacionado con tabaquismo, aunque no siempre se confirma como un factor de riesgo para el inicio y mantenimiento del consumo de tabaco. Tal y como señala la revisión sistemática sobre la conducta de fumar, el estrés y el afecto negativo, llevada a cabo por Kassel et al. (2003), parece ser que la ansiedad no siempre precede al inicio del consumo de tabaco mientras que el estrés vital sí.

Al contrario, ¿El tabaco favorece el estrés y la ansiedad?

El consumo de tabaco claramente está asociado con la probabilidad de desarrollar problemas de estrés y ansiedad. Además, en una relación de tipo causal, pues el tabaquismo suele preceder a los trastornos de la ansiedad y el estrés, como el trastorno de pánico; mientras que el pánico no suele conducir al desarrollo posterior de tabaquismo.

Los últimos datos indican un claro descenso de fumadores varones frente al porcentaje de fumadoras ¿Existe alguna explicación?

No creo que tengamos una única explicación, aunque existen una serie de hechos conocidos que pueden ayudar a entenderlo. La mortalidad por cáncer de pulmón hasta ahora era un problema marcadamente masculino. Aunque en los últimos años se está duplicando esta tasa en la mujer, cada poco tiempo; pero todavía no es tan visible. Algunas personas fuman para afrontar el estrés, otras para no engordar, otras no se atreven a dejarlo porque engordan, otras fuman más porque son más impulsivas, otras fuman en situaciones sociales por dar mejor imagen (algo que ha cambiado en los últimos años). Algunos de estos factores afectan más a las mujeres.

Las personas fumadoras tienen tasas de depresión más altas”

 

 

¿Tiene algo que ver la ansiedad y la depresión?

Sí, claro; por ejemplo, las personas con más estrés laboral es más probable que fumen, especialmente las mujeres. Hoy en día, el estrés laboral es mayor en mujeres que en hombres. Ya hemos dicho que las personas con trastornos emocionales y del estrés es más probable que fumen. La prevalencia de trastornos de ansiedad es casi dos veces superior en las mujeres que en los hombres.

Los jóvenes varones adolescentes hacen más deporte, son menos ansiosos,  están menos preocupados por la presión de sus compañeros…”

 

Muchas veces achacamos los datos que indican que los hombres dejan de fumar mientras que las mujeres se incorporan a estos hábitos a razones históricas. En este sentido se ligaba a la liberación de la mujer.

Lo que está claro es que las mujeres que tiene ahora una edad que supera o se sitúa en la esperanza media de vida para la mujer, superior a 80 años, en su gran mayoría ni fuma ni ha sido nunca fumadora. Pero, sin embargo, las mujeres jóvenes fuman tanto o más que los hombres. Este gran cambio en la prevalencia del tabaquismo en la mujer española se ha producido en las últimas décadas, coincidiendo con los cambios sociales de equiparación de la mujer con el hombre (incorporación de la mujer al mundo laboral, universitario, etc.).

 

Pero actualmente, jóvenes de 13 años se siguen sumando a esta actividad, ¿por qué esa joven comienza a fumar, mientras que el varón de la misma edad no?

Los jóvenes varones adolescentes hacen más deporte, son menos ansiosos, están menos preocupados por la presión de sus compañeros y se identifican más con el cambio social que está viviendo nuestra sociedad en contra del tabaco.

La mayor prevalencia de depresión en la mujer frente al hombre alcanza un rango medio de 1,9 a favor de las mujeres

 

Según la Organización mundial de la Salud, más de 73 millones de mujeres sufren de depresión por cuestiones como la edad, la genética o las diferencias cerebrales entre hombres y mujeres ¿hasta qué punto afecta esta enfermedad en cada una de estas cuestiones?

La mayor prevalencia de depresión en la mujer frente al hombre se observa en todos los países de todos los continentes en los que se ha estudiado con una misma metodología, promovida por la OMS (en 15 países diferentes). Además, la proporción entre mujer y hombre no es pequeña sino que alcanza un rango medio de 1,9 (casi el doble, a favor de las mujeres). Esta desproporción se observa tanto en ancianos como en jóvenes, si bien en éste último caso se hace algo menor. Por lo tanto, es muy probable que los factores que explican estas fuertes    diferencias tengan un fuerte componente biológico, sin excluir factores ambientales.

Si son fumadoras, ¿sufren más depresiones? ¿Es un factor más para caer en depresión o viceversa?

Sí, como ya hemos dicho, las personas fumadoras tienen tasas de depresión más altas que las no fumadoras. Además, las personas que han tenido algún problema de depresión ven más difícil dejar de fumar y es más probable que fracasen en sus intentos de abandono del consumo de tabaco. En los países en los que está disminuyendo el tabaquismo por la aplicación de las políticas antitabaco que exige la OMS (como las dos leyes que se han implantado en España), cuando se va alcanzando un momento en el cuál la gran mayoría de la población no fuma o fuma cada vez una menor proporción, la tasa de fumadores con depresión tiende a hacerse aún mayor en este grupo residual de fumadores. En adultos jóvenes, se observa una mayor probabilidad de comenzar a fumar en aquellos que presentan historia previa de depresión mayor. A su vez, algunos fumadores que intentan dejar de fumar tienden a deprimirse. La evidencia de una relación bidireccional en jóvenes entre depresión e iniciación de la conducta de fumar (la depresión como factor de riesgo para comenzar a fumar y fumar como factor de riesgo para sufrir depresión), sugiere la posibilidad de que pueda haber una vulnerabilidad que es común a ambos trastornos.

Desde el punto de vista de la psicología, ¿existe la posibilidad de que la mujer sea más propensa al consumo de cigarrillos que los hombres por esas diferencias cerebrales?

Las diferencias en la prevalencia de tabaquismo entre distintos países son notables, como se ha demostrado en los estudios promovidos por la OMS. Pero en todos esos países la prevalencia de depresión es mayor en la mujer (1,9 veces superior). Sin duda, existe la posibilidad de que la mujer sea más propensa al consumo de cigarrillos que los hombres, en la sociedad actual, como consecuencia de una mayor prevalencia de la depresión en la mujer (pues la depresión es un factor de riesgo para el consumo de tabaco), en aquellos países en los que los factores sociales favorecen el consumo de la mujer.

 

Por Alba Moreno

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Source: www.noticiasdesaludyciencia.com

La mujer suele tener una mayor prevalencia de estrés laboral que el hombre 

¿Se puede decir que sufren más estrés las mujeres en el mundo laboral que los hombres? De ser así, ¿qué circunstancias son las que hacen que se produzca ese estado?

En general, en todas las encuestas realizadas en España sobre estrés laboral la mujer suele tener una mayor prevalencia de estrés laboral que el hombre. La mujer asume más responsabilidades domésticas (organización, funcionamiento, limpieza, educación de los hijos, salud de todos, etc.) que el hombre, por lo que tiene más problemas de conciliación de las demandas laborales. Por otro lado, la mujer por lo general es más perfeccionista, es más nerviosa o ansiosa, más insegura, es capaz de atender más tareas a la vez (lo que aumenta más la ansiedad), es más obsesiva y perfeccionista (le da más vueltas a los problemas, se exige más grado de control, que no siempre es posible, etc.), tiene mayor temor a las sensaciones físicas propias de la ansiedad o la alta activación fisiológica producida por el estrés, sufre más cambios emocionales asociados a cambios hormonales (disforia de género), está más descontenta con su imagen corporal, le concede más importancia a dicha imagen, etc.

 En líneas generales, ¿cómo se puede evitar la ansiedad y la depresión?

En primer lugar, teniendo buena información sobre qué son las emociones (como la ansiedad, tristeza, ira, culpa, etc.) y el estrés. Profundizando también en cuáles son los factores que pueden ayudar a disminuir las reacciones emocionales y el estrés. En segundo lugar, desarrollando habilidades cognitivo-conductuales para el manejo de las emociones y el estrés, como por ejemplo, habilidades de relajación, o para el manejo de la atención (que está muy relacionada con la ansiedad), habilidades para reevaluar cognitivamente los problemas que nos estresan o nos generan emociones negativas, y en general desarrollar nuestra capacidad para autorregular nuestras emociones y nuestro estilo de vida.

Muchas veces achacamos los datos que indican que los hombres dejan de fumar mientras que las mujeres se incorporan a estos hábitos a razones históricas. En este sentido se ligaba a la liberación de la mujer.

Lo que está claro es que las mujeres que tiene ahora una edad que supera o se sitúa en la esperanza media de vida para la mujer, superior a 80 años, en su gran mayoría ni fuma ni ha sido nunca fumadora. Pero, sin embargo, las mujeres jóvenes fuman tanto o más que los hombres. Este gran cambio en la prevalencia del tabaquismo en la mujer española se ha producido en las últimas décadas, coincidiendo con los cambios sociales de equiparación de la mujer con el hombre (incorporación de la mujer al mundo laboral, universitario, etc.).

 

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Por Alba Moreno

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Ocho señales de que necesita vacaciones con urgencia

La sombra del estrés es alargada. He aquí un puñado de tediosas consecuencias. Un consejo frene

 

Jesús Méndez González. El País

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En el fondo, queramos o no, somos algo así como animales de la selva viviendo en ciudades. Hay innumerables pruebas que lo avalan. Y, entre ellas, una es particularmente evidente: aquello que, comúnmente, llamamos estrés. Piense en algo que le preocupe. No necesita ser algo especialmente amenazante para su vida: basta con que sea un examen importante, una charla que tenga que dar en público, una inminente mudanza o reunión de trabajo. Es muy posible que alguna de estas situaciones le produzca una aceleración del pulso, haga que respire con mayor rapidez e incluso le dificulte el sueño. A nivel más inconsciente, seguramente, también estará dilatando sus pupilas, hará que su hígado libere glucosa, entorpeciendo la digestión, y tensará sus músculos.

¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué su cuerpo organiza tal respuesta por un mero examen o una simple conferencia? Porque reacciona como si su vida estuviera en peligro. Como si un animal lo atacara en la selva. Y hace todo lo que está en su mano (aumenta su atención, incrementa su energía) con tal de no perecer.

El término ‘estrés’ proviene de la física, de la presión que un cuerpo ejerce sobre otro. Pero a nivel biológico se conoce también como la ‘reacción de lucha o huida’. El cuerpo se prepara para, según la situación y su propio temperamento, enfrentarse al peligro o alejarse lo más rápidamente de él. Es una reacción de lo más provechosa: uno quiere tener el máximo de posibilidades de salir vivo de la amenaza. Pero hay un problema: somos inteligentes.

Como nuestro cerebro creció lo suficiente como para tener imaginación, no necesitamos que el peligro se manifiesta. Basta con pensar en él. Y si lo hacemos excesivamente o durante demasiado tiempo (algo que no es inusual: el 25% de los estadounidensessufrieron este tipo de estrés elevado, llamado ‘tóxico’, el pasado año), los beneficios (creatividad, oxigenación o refuerzo de recuerdos) se convierten en perjuicios.

El término ‘estrés’ proviene de la física, de la presión que un cuerpo ejerce sobre otro. Pero a nivel biológico se conoce también como la ‘reacción de lucha o huida’

“Los síntomas del estrés crónico pueden variar mucho de persona a persona”, comenta Antonio Cano, catedrático de psicología y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS). No solo es que hay sucesos más y menos estresantes e individuos más y menos vulnerables, sino que si alguien tiene un trabajo físico, es más probable que el estrés aparezca en forma de contracturas, pero si toma decisiones importantes, irá acompañado de ansiedad. “Y esta puede mostrarse de diferentes formas: con cefaleas, alteraciones digestivas, respiratorias, sexuales o de la piel, según cada caso”, añade Cano.

Más allá de los síntomas, sus consecuencias tienen dimensiones considerables. Estas son algunas (solo algunas) de las repercusiones que el estrés crónico (trastorno de ansiedad recurrente ante diversas situaciones de la vida) puede tener sobre la salud. Si experimenta alguna de ellas, ha llegado el momento de reducir la marcha y tomarse unas necesarias vacaciones.

– Resfriados demasiado potentes, herpes comunes e inmunidad antes las vacunas

El estrés realiza todas sus acciones mediante dos caminos fundamentales. Por una parte, activa lo que se conoce como el sistema nervioso simpático, que pone en marcha muchas de las reacciones de alerta. Por otra, estimula el llamado eje hipotálamo-hipofisario-adrenal. El hipotálamo y la hipófisis son dos pequeñas zonas situadas casi en el centro del cerebro que funcionan como un director de orquesta corporal. Entre sus funciones están las de estimular a las glándulas suprarrenales (justo encima de los riñones) para que produzcan adrenalina y cortisol, el principal mensajero del estrés. Una corta reacción de estrés es positiva: parece estimular a las defensas para que se dirijan a las zonas de riesgo y las prepara para el combate (en una infección o en una cirugía, estar un poco estresado le vendrá bien). El problema es cuando se prolonga en el tiempo. Entonces comienzan las dificultades.

Un fuerte (y prolongado) estrés conlleva que se preste especial atención a los problemas, y que estos se magnifiquen” (Antonio Cano, catedrático de Psicología)

Desde hace tiempo se sabe que el estrés crónico puede disminuir el número y la actividad de los leucocitos (los glóbulos blancos). Y todo ello tiene consecuencias. Por ejemplo, las personas sometidas a estrés son más proclives a sufrir resfriados y a que sus síntomas sean más severos; los enfermos seropositivos aquejados de un fuerte estrés crónico evolucionan con más rapidez hacia el SIDA; de la misma forma, el estrés contribuye areactivar virus de tipo herpes, que en general viven acantonados reposando en algunos de nuestros nervios. Y podría afectar a la eficacia de las vacunas: cuando se probó un tipo de ellas contra el neumococo, se vio que en las personas cuidadoras de enfermos con demencia (una de las ocupaciones que mayor estrés genera), la respuesta del sistema inmunitario era peor que la del resto de la población.

– Depresión o ansiedad y problemas de memoria

“Un fuerte (y prolongado) estrés conlleva que se preste especial atención a los problemas, y que estos se magnifiquen”, asegura Cano. De hecho, es uno de los principales desencadenantes de ansiedad y depresión. Aunque el mecanismo último todavía es desconocido, la relación con esta parece cada vez más evidente. Por ejemplo, un tercio de los pacientes a los que se les recetan corticoides a altas dosis terminan desarrollando un cuadro depresivo (o incluso psicótico).

Un poco de estrés es positivo (lo que se conoce como eustrés).Contribuye a mejorar la memoria y a reforzar los recuerdos. Un fuerte (y prolongado) estrés, sin embargo, perjudica su funcionamiento. “Porque produce una sobrecarga y termina conllevando una disminución en la capacidad de atención”, comenta Cano. De hecho, el estrés crónico parece disminuir el tamaño del hipocampo, un área cerebral especialmente relacionada con la memoria. (Aunque, como es habitual, no todo es tan sencillo. Algunas de las primeras evidencias de este encogimiento se vieron en excombatientes afectados de estrés postraumático. Pero también se apreciaban en sus gemelos,que no habían estado en la guerra: es decir, un hipocampo más pequeño podía indicar una predisposición al estrés, más que ser consecuencia de él).

– Ingesta excesiva de calorías, recaída en adicciones y taquicardias

 

Taquicardia, aumento de glucosa, subida de presión arterial. No parecen buenas cosas para el corazón. Y no lo son. Un gran estudiocon más de 83.000 personas concluyó que aquellas personas con alto estrés laboral tenían un 50% más de riesgo de tener un accidente cardiovascular (un infarto o un ictus). No hay estudios concluyentes (no se puede coger a un grupo de personas y someterlos a estrés durante años), pero existen pistas, como las que dieron un grupo de monos a los que se les fue cambiando de compañeros (algo estresante para ellos) y que tenían más aterosclerosis (depósito de lípidos en las arterias) que aquellos que estaban en grupos estables.

No solo eso. El estrés crónico aumenta conductas adictivas como el tabaquismo, el alcoholismo y, en general, también el consumo de comidas calóricas. Entorpece a las hormonas que nos inducen saciedad (como la leptina), y aumenta lashormonas del hambre (como la grelina), pidiéndole al cuerpo que coma más y menos sano, porque le exige energía rápida. Todo ellocontribuye a la obesidad. Y, por si fuera poco, provoca resistencia a la insulina, lo que aumenta el riesgo de diabetes. Una joya.

Jesús Méndez González. El País

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Source: elpais.com

Estrés. El País.

 

¿Y si el reposo no es suficiente?

“Una de cada tres personas que acude al médico de cabecera en España lo hace con síntomas derivados del estrés”, asegura Antonio Cano. “Y la mayor parte se tratan con antidepresivos y tranquilizantes, pero es un error”. Para el especialista, las soluciones deberían pasar más bien por “dar información y hacer un entrenamiento en habilidades para combatirlo”. La información englobaría la promoción de hábitos saludables como ejercicio, higiene del sueño o separación de ocio y trabajo. Y conocer otros factores, como el tabaco, “que aumenta por cuatro la probabilidad de sufrir un ataque de ansiedad”. Estas medidas fueron aplicadas en Inglaterra, y del millón de personas estudiadas, 800.000 mostraron una clara mejoría. Un estudio similar, el proyecto PsicAP, se está realizando ahora mismo en España. Ahora, relájese.

 

Jesús Méndez González. El País

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http://wwww.desordenesemocionales.es

 

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Ansiedad, Estrés y Desórdenes Emocionales: dossier de prensa del X Congreso. Universidad Valencia – ADEIT

ADEIT – Universitat de València

 

Durante tres días, la Universitat de València ha sido el escenario de presentación de los últimos avances en el tratamiento de los desordenes emocionales. Unos trastornos que pueden llegar a afectar a un 25 por ciento de la población. Sólo en el último año un 6 por ciento de la población ha sufrido un trastorno de ansiedad y un 4 por ciento un trastorno depresivo. Así lo han explicado los principales expertos nacionales e internacionales en el área de la psicología y la salud en el X Congreso Internacional de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés que este año se ha realizado por primera vez en la Universitat de València, en sus sedes de La Nau y de la Fundación Universidad-Empresa (ADEIT).

Presentación de un estudio único en España sobre desordenes emocionales
Concretamente, como argumenta el presidente Ejecutivo del Congreso, el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Antonio Cano-Vindel, de las personas que llegan a visitar a su médico de atención primaria, uno de cada dos tiene una sintomatología compatible con un desorden emocional; y uno de cada tres tiene un trastorno emocional. Estos datos se han hecho públicos durante el congreso en la presentación del primer ensayo clínico sobre cómo se trata en España los desórdenes emocionales en atención primaria.

Un estudio, en el que participa la Universitat de València a través de la Facultat de Psicologia, y que desvela, entre otros datos, que España es el segundo país de la OCDE en consumo de tranquilizantes, sólo por detrás de Portugal. Un consumo que aumenta entre el cuatro y el siete por ciento cada año desde los años noventa. Pero, como explica Cano-Vindel, este consumo «sólo ayuda a aliviar los síntomas durante un período pequeño, puesto que después se sigue con el mismo estilo de vida, con los mismos errores y nadie enseña a corregirlos, con lo cual siempre se está dentro de un círculo vicioso».

 

La base para corregir este tipo de trastornos emocionales: la información. En este sentido, como subraya el presidente del congreso, en este ensayo clínico, único en España, se demuestra que a este tipo de pacientes se les puede enseñar para que conozcan qué es el estrés, qué son las emociones, cómo se desarrollan estos desordenes y, así, aprendan a regularse sin necesidad de fármacos en la medida de lo posible.

 

 

Ansiedad, Estrés y Desórdenes Emocionales. ADEIT: http://ow.ly/Czsrj ;

 

Dossier de prensa: http://ow.ly/CzrZn  

Source: www.adeituv.es

El suicidio provoca más muertes que los accidentes de tráfico

El congreso, al que han asistido estos días más de 300 participantes procedentes de diferentes universidades españolas e internacionales, se ha abierto con la conferencia inaugural ‘Detección e intervención temprana en pacientes con riesgo alto de suicidio’ a cargo del profesor de la Universidad del País Vasco UPV/EHU, Enrique Echeburúa.

Según el estudio que ha presentado Echeburúa, el suicidio provoca en España más muertes que los accidentes de tráfico, los laborales y los homicidios o asesinatos juntos. En 2012 en España se registraron 3.539 suicidios consumados, el 77 por ciento de hombres, mientras que los homicidios o asesinatos provocan entre 1.000 y 1.500 muertes anuales, los accidentes de coche unos 1.300 y los accidentes laborales alrededor de 550 en 2013. «A diferencia de lo que sucede con los accidentes de tráfico o laborales, que se han logrado reducir gracias a medidas concretas y campañas de sensibilización, con el suicidio no se hace nada para tratar de reducir su prevalencia», según el profesor Echeburúa.

La inauguración ha contado con la vicerrectora de Ordenación Académica y Profesorado de la Universitat de València, Mª Vicenta Mestre, el vicerrector de Relaciones Institucionales y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, Andrés Arias, el presidente del congreso y de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, Antonio Cano-Vindel y la vicepresidenta del Comité Científico y de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, Itziar Iruarrizaga.

Durante el congreso se han presentado  más de 285 trabajos de investigación centrados en el estudio de la ansiedad, el estrés y áreas relacionadas, como los últimos avances sobre los trastornos emocionales que se pueden producir en el ámbito clínico, laboral o educativo, entre otros.

 

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Programa del X Congreso Internacional de la SEAS, Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. Valencia, 11-13 septiembre 2014

Presentamos el Programa provisional del X Congreso Internacional de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés – SEAS -, que se celebrará los días 11 al 13 de septiembre de 2014 en Valencia.

Se han inscrito más de 280 trabajos de varios países.

 

Para ver el programa completo en fichero pdf, Pinche aquí  http://ow.ly/zNs2s

 

CONFERENCIAS PLENARIAS

 

1. Detección e intervención temprana en pacientes con riesgo alto de suicidio. Dr. Enrique Echeburúa. Universidad del País Vasco

 

2. Los desórdenes emocionales en atención primaria: naturaleza y tratamiento. Dr. Antonio Cano Vindel. Universidad Complutense de Madrid

 

3. Inteligencia emocional para tiempos difíciles. Dr. Pablo Fernández Berrocal. Universidad de Málaga

 

SIMPOSIOS Y SESIONES TEMÁTICAS (agrupan unos 5 trabajos)
1. Avances en la investigación sobre inteligencia emocional. Dr. Pablo Fernández Berrocal. Universidad de Málaga
2. Estrés y calidad de vida laboral. Dr. Pedro Gil Monte. Universidad de Valencia
3. Nuevas formas de violencia y agresión en adolescentes y jóvenes. Dra. Carmen Maganto Mateo. Universidad del País Vasco
4. El trastorno por estrés postraumático en el DSM-V: Avances en su definición e implicaciones diagnósticas, etiológicas y terapéuticas. Clara Gesteira. Universidad Complutense de Madrid
5. Intervención y actuación en salud. Dra. Raquel Palomera Martín. Universidad de Cantabria
6. El trastorno obsesivo-compulsivo y afines: Avances en el conocimiento. Dra. Ana Isabel Rosa Alcázar. Universidad de Murcia
7. Estrategias de intervención en patologías. Dra. Maite Garaigordobil Landazabal. Universidad del País Vasco
8. Emociones en la educación. Dr. David López Palenzuela. Universidad de Salamanca
9. Afrontamiento y consecuencias emocionales: Aplicación a diferentes contextos. Dra. Ana María Pérez García. Universidad Nacional de Educación a Distancia –UNED
10. Resiliencia y estrés. Dra. Esther Calvete Zumalde. Universidad de Deusto (Bilbao)
11. Emotional reactions and stress. Dr. Francisco Esteves. Instituto Universitario de Lisboa -ISCTE (Portugal)
12. Trastorno por estrés postraumático en víctimas de atentados terroristas: prevalencia y factores de riesgo y protección. Sara Gutiérrez. Universidad Complutense de Madrid
13. Regulación emocional y problemas emocionales. Dr. J. Martín Salguero Noguera y Dr. Juan Ramos Cejudo. Universidad de Málaga y Universidad Complutense de Madrid
14. Emociones, consumo de psicofármacos y drogas. Dra. Dongil Collado. Universidad Católica de Valencia
15. Personalidad y estrés laboral. María José Gómez Romero. EGARSAT, Mutua de Accidentes de Trabajo MATEPSS 276.
16. Protocolos específicos de EMDR para diferentes trastornos. Walter Óscar Lupo Torralvo. Asociación EMDR –España
17. Nuevas evidencias científicas en el campo de la inteligencia emocional. Dr. Natalio Extremera Pacheco. Universidad de Málaga
18. Impacto de la ansiedad en la evolución del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Dr. Fco. Javier Quintero Gutiérrez del Álamo. Hospital Infanta Leonor (Madrid)
19. Psicología en Atención Primaria (PsicAP): Un ensayo clínico sobre tratamiento de los desórdenes emocionales. Dr. Antonio Cano Vindel. Universidad Complutense de Madrid
20. Estrés laboral y burnout. Ismael Dorado Urbistondo. Ayuntamiento de Madrid
21. Patología Dual en trastornos de la conducta alimentaria. Dra. Itziar Iruarrizaga. Universidad Complutense de Madrid
22. Mujer, emociones y salud. Dra. Cecilia Peñacoba Puente. Universidad Rey Juan Carlos
23. Estrés laboral. Dr. Jesús Martín García. Universidad Complutense de Madrid
24. Alteraciones emocionales en infancia: Psicopatología y factores familiares salutógenos. Dra. Concepción López Soler. Universidad de Murcia
25. Procesamiento emocional y metacognición.  Dra. Lourdes Rey Peña. Universidad de Málaga
26. Ansiedad y rechazo escolar. Dr. Cándido J. Inglés. Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante)
27. Psicopatología y terapia. Dr. Jorge Javier Ricarte Trives. Universidad de Castilla-La Mancha
28. Trastornos emocionales en el ámbito escolar. Dr. José Antonio Piqueras Rodríguez. Universidad Miguel Hernández de Elche
29. Psicología Positiva y Bienestar en el Trabajo y en las Organizaciones (I). Dra. Marisa Salanova Soria y Jonathan Peñalver González. Universidad Jaume I de Castellón, Equipo de Investigación WoNT
30. Emociones y violencia. Dr. Andrés Arias Astray. Universidad Complutense de Madrid
31. Memoria autobiográfica: De la investigación a la terapia. Dr. José Miguel Latorre Postigo. Universidad de Castilla-La Mancha
32. Problemas infantiles y familia. Dra. Mª Victoria del Barrio Gándara. Universidad Nacional de Educación a Distancia –UNED
33. Conductas prosociales y antisociales: El papel de las emociones. Dra. Mª Vicenta Mestre Escrivá. Universidad de Valencia
34. Psicología Positiva y Bienestar en el Trabajo y en las Organizaciones (II). Dra. Marisa Salanova Soria y Jonathan Peñalver González. Universidad Jaume I de Castellón, Equipo de Investigación WoNT
35. Evaluación Ecológica momentánea. Dr. Jordi Fernández Castro. Universidad Autónoma de Barcelona
36. Psicología Hospitalaria. Dr. Jesús Rodríguez Marín. Universidad Miguel Hernández de Elche
37. La ayuda de las tecnologías para la promoción de estilos de vida saludables. Dra. Rosa Mª Baños Rivera. Universidad de Valencia
38. Afrontando la adversidad. Dr. Joaquín T. Limonero García. Universidad Autónoma de Barcelona
39. Intervención psicológica en ansiedad social en el ámbito comunitario. Dr. José Olivares Rodríguez. Universidad de Murcia
40. Estrategias de afrontamiento en los trastornos emocionales. Dra. Ana Isabel Estévez Gutiérrez. Universidad de Deusto (Bilbao)

 

Source: www.ansiedadyestres.org

Parte de los más de 280 trabajos del X Congreso Internacional de la SEAS serán presentados en formato póster, agrupados 5 sesiones

 

SESIONES DE PÓSTER (agrupan unos 15-20 trabajos)
1. Emociones en infantes, adolescentes, jóvenes y familia. Dra. Cristina Mae Wood. Universidad Complutense de Madrid
2. Aprendizaje, afrontamiento e inteligencia emocional. Dra. Rosario Cabello González. Universidad de Málaga
3. Emociones y salud. Julia Vidal Fernández. Centro de Psicología Área Humana.
4. Intervención clínica en salud. Dra. Mª Benigna Díaz Ovejero. Universidad Complutense de Madrid
5. Estrés laboral. Dra. Lourdes Luceño. Universidad Complutense de Madrid

 

(*) Los póster de las sesiones 1,3 y 5 estarán expuestos desde las 10’00 horas hasta las 14’00 horas. Los correspondientes a las sesiones 2 y 4 se expondrán desde las 16’00 hrs. hasta las 20’00 hrs. Los autores deberán estar presentes en las horas indicadas en cada una de las sesiones.

Fichero en PDF:  Programa X Congreso Internacional de la SEAS  Pinche aquí   http://ow.ly/zNs2s

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Dietas – Adelgazar – Así se quita el ansia por comer

Te has preguntado por qué te sientes mal cuando comes mucho y, sin embargo, vuelves a caer en la tentación

 

No son pocas las series de televisión que muestran desde a un grupo de adolescentes a mujeres ya maduritas intentando resolver algún problema sentadas frente a una gran tarta de chocolate o un suculento helado. Esta escena en cuestión da a entender que ingiriendo estos dulces se logra alejar la amargura del tema que tanto preocupa o, al menos, si no se soluciona, la comida aporta ese momento placentero que compensa la angustia del problema.

Cuando esta fórmula —intentar apaciguar un contratiempo con la comida— se repite en el tiempo, es cuando aparece el verdadero problema. La persona come, y cada vez de manera más compulsiva, no porque tenga hambre, sino por aliviar sus emociones. Tras ello, entra un sentimiento de culpabilidad y vergüenza por sentir que no se es capaz de controlarse y, sobre todo, porque lo que se ingiere no suelen ser alimentos bajos en calorías, más bien todo lo contrario: chocolate, bollos, natillas, helados, chuches… La báscula y el espejo se convierten en sus peores enemigos porque no esconden los excesos cometidos.

Este comportamiento afecta no solo al estado físico o psicológico de la persona, también a sus relaciones sociales (querrá salir menos), a su familia (mal humor, apatía, tristeza), su trabajo (falta de concentración…).

Más mujeres que hombres

Según los especialistas en el tratamiento de la ansiedad por comer, este mal afecta más a mujeres que a hombres. Las mujeres sienten cada vez más presión por ser perfectas y mucho más cuando son madres de familia y deben ocuparse de su trabajo, la casa, los niños, el resto de la familia… tareas nada fáciles de compatibilizar. «El día tiene 24 horas y hay que aprender que muchas tareas de las que realizan no son totalmente imprescindibles, y menos para la supervivencia de uno mismo y de los demás. Hay que saber ser realistas y planificar hasta dónde podemos llegar», apunta Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

Source: www.abc.es

Aunque en menor medida, en los hombre también se produce este deseo de asalto a la nevera, sobre todo después de una jornada estresante de trabajo o de problemas familiares, aunque las causas pueden ser muy diversas.

El estrés excesivo cambia el comportamiento hacia acciones menos saludables porque al tener menos tiempo no descansamos, no realizamos ejercicio físico, ni siquiera se encuentra un rato para ir al médico cuando nos sentimos mal, lo que lleva a desarrollar adicciones al tabaco, al alcohol, al juego o a la comida, entre otras posibilidades.

«La comida se convierte en un ansiolótico —apunta Cristina Wood, psicóloga especialista en ansiedad y estrés del Centro de Tratamiento de la Ansiedad y el Estrés, CETAES—. El problema es que cuando el tema les desborda y engordan y se percatan aún más de su problema, estas personas acuden al médico de cabecera quien les manda al endocrino, pero no se trabaja sobre sus emociones y pensamientos. Acudir a la comida para sentirse mejor es un comportamiento aprendido y, del mismo modo, se puede desaprender».

¿Se puede evitar comer de forma complusiva?

«Sí, —asegura con rotundidad el presidente de SEAS—. Es un problema que se puede solucionar. No es un proceso difícil. Eso sí, requiere el compromiso de acudir a un especialista en Psicología, seguir sus indicaciones y realizar las tareas que mande para hacer en casa. El papel activo de la persona que come por ansiedad es la clave».

Según Cristina Wood, para ayudar a estas personas, los especialistas siguen una serie de pautas:

—En primer lugar, deben identificar las emociones y lograr que los pacientes expresen lo que uno siente para conocer su punto de partida.

—Después hay que comprender esas emociones (saber porqué uno está triste, nervioso, agobiado…). De esta forma, se puede proceder con mayor facilidad a saber gestionarlas y actuar sobre ellas. «Existen técnicas cognitivo-conductual que comienzan por ofrecer al paciente educación —añade el presidente de SEAS—. El paciente debe tener en todo momento un papel activo. No basta con tomar pastillas porque las pastillas no ayudan por sí solas a cambiar los hábitos de conducta y, al dejarlas, el problema podrá volver. Lo importante es atajar el problema desde su inicio y analizar las causas que llevan a una persona a actuar así».

—Para ello, el especialista le ofrece las herramientas que debe manejar para reparar la situación y normalizar su vida. Es la fase de resolución de problemas, autocontrol, manejar la insatisfacción corporal, manejar la vergüenza.

«No hay que olvidar —explica Cristina Wood— que las personas que sufren por la comida, se enfrentan, al menos, tres veces cada día a su problema: cuando se sientan a una mesa en el desayuno, comida y cena. Su martirio puede ser constante. Lo importante es que sus metas sean las de aproximación al problema y saber cómo evitarlo. De esta forma sentirán alivio, ganarán confianza, cambiarán la forma de verse, darán a su cuerpo lo que necesita, comenzarán a adelgazar y a quererse a ellos mismos. Su alegría y satisfacción crecerán».

Esta psicóloga de Cetaes apunta que cada paciente tiene su punto de partida, pero «en tres meses, una hora a la semana, de trabajo conjunto una persona puede sentirse infinitamente mejor».

Decálogo de recomendaciones

1. En la obesidad intervienen factores genéticos, metabólicos, psicológicos y sociales. No es solo una cuestión de voluntad. No te juzgues por ello, toma conciencia de tu problema y afróntalo.

2. Sigue el plan nutricional recomendado por tu médico. Las dietas restrictivas continuadas tienen efecto rebote. Plantéate objetivos exigentes en poco tiempo no es eficaz.

3. Muévete. Realiza algún ejercicio físico que te agrade con regularidad y lleva una vida diaria activa.

4. Puedes aprender a regular el estrés y tus emociones, ya sean positivas o negativas. Consigue diferenciarlas de la comida. Algunas emociones como la ansiedad, la tristeza o laira, si son intensas pueden llevarte a una sobreingesta descontrolada en poco tiempo (atracones) o a comer constantemente.

5. Estar centrado o preocuparse demasiado por la comida y por tu silutea genera conflictos con tu imagen corporal y falta de confianza. Ocúpate en vez de preocuparte. genera nuevos hábitos saludables de alimentación, que puedas mantenersiempre, en lugar de seguir dietas para adelgazar que solo puedas mantener durante algún tiempo.

6. Intentar repetidamente disminuir el peso sin éxito puede hacerte pensar que no lo conseguirá y podría afectarte y sentir que no tienes control en otros ámbitos de la vida.

7. Aprende a gestionar tus objetivos. es fundamental cambiar la dieta y aprender a consolidar los cambios conseguidos. haz un seguimiento con los expertos en el tema.

8. Acepta que tu problema tiene solución, sé sincero contigo mismo en lugar de engañarte. Si resuelves tus problemas emocionales y aprendes a tener fuerza de voluntad lo conseguirás.

9. El apoyo de tu familia y amigos es importante, expresa y comparte tus dificultades y pídeles ayuda.

10. El médico, el psicólogo y el especialista en nutrición son los profesionales fundamentales para el tratamiento de la ansiedad.

Obesidad: Aspectos Psicológicos | Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés – SEAS

See on Scoop.itCognición, Emoción y Salud

El psicólogo experto en comportamiento alimentario te ayudará a actuar sobre las distintas causas y consecuencias de la enfermedad, haciendo hincapié en:

 

– Potenciar la motivación y generar hábitos saludables de alimentación y ejercicio que sean sostenibles.

– Controlar la ansiedad para que no se produzcan atracones.

– Estabilizar, en caso necesario, tu estado de ánimo (depresión, tristeza).

– Desarrollar habilidades sociales.

– Enseñar técnicas de resolución de problemas.

– Favorecer tu autocontrol.

– Manejar la insatisfacción corporal.

– Aumentar tu autoestima, tu autoconcepto, tus expectativas de autoeficacia y logro (sentir que eres capaz).

– Manejar la culpa y la vergüenza en caso necesario.

Antonio Cano-Vindel‘s insight:

Obesidad. Decálogo de recomendaciones psicológicas

 

1. En la obesidad intervienen factores genéticos, metabólicos, psicológicos y sociales. No es solo una cuestión de voluntad. No te juzgues por ello, toma conciencia de tu problema y afróntalo.

 

2. Sigue el plan nutricional recomendado por tu médico. Las dietas restrictivas continuadas tienen efecto rebote. Plantearse objetivos exigentes en poco tiempo no es eficaz. 

3. Muévete. Realiza algún ejercicio físico que te agrade con regularidad y lleva una vida diaria activa.

4. Puedes aprender a regular el estrés y tus emociones, ya sean positivas o negativas, consigue diferenciarlas de la comida. Algunas emociones como la ansiedad, la tristeza o la ira, si son intensas, pueden llevarte a una sobreingesta descontrolada en poco tiempo (atracones) o a comer constantemente.

 

5. Estar centrado o preocuparse demasiado por la comida y por tu silueta genera conflictos con tu imagen corporal y falta de confianza. Ocúpate en lugar de preocuparte. Genera nuevos hábitos saludables de alimentación, que puedas mantener siempre, en lugar de seguir dietas para adelgazar que sólo puedes mantener durante algún  tiempo

6. Intentar repetidamente disminuir el peso sin éxito puede hacerte pensar que no lo conseguirás y podría afectarte y sentir que no tienes control en otros ámbitos de la vida.

 

7. Aprende a gestionar tus objetivos. Es fundamental cambiar la dieta y aprender a consolidar los cambios conseguidos. Haz un seguimiento con los expertos en el tema.

 

8. Acepta que tu problema tiene solución, sé sincero contigo mismo en lugar de engañarte. Si resuelves tus problemas emocionales y aprendes a tener fuerza de voluntad lo conseguirás.

 

9. El apoyo de tu familia y amigos es importante, expresa y comparte tus dificultades y pídeles ayuda.

 

10. El médico, el psicólogo y el especialista en nutrición son los profesionales fundamentales para el tratamiento de la obesidad.

 

http://www.ansiedadyestres.org/sites/default/files/Triptico_Obesidad.pdf 

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Diabetes: Aspectos Psicológicos | Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés – SEAS

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Recomendaciones psicológicas para el paciente con diabetes

 

La diabetes o aumento del azúcar en la sangre, es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre (OMS, 2012).

Para el diagnóstico de diabetes se realizan varias pruebas y exámenes médicos (análisis de sangre, orina, sobrecarga oral de glucosa). Los datos indican lo siguiente:

> 125 mg/dl. Diagnóstico diabetes tipo 2
110-125 mg/dl. Prediabetes (riesgo de desarrollar diabetes tipo 2)
< 109 mg/dl. Sin riesgo

Los efectos de no controlar la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), son que con el tiempo daña gravemente muchos órganos, nervios y vasos sanguíneos, provoca otras enfermedades: cardiovasculares, neuropatía (hormigueo, dolor, entumecimiento o debilidad en los pies y las manos), retinopatía (afección ocular que puede conducir a la ceguera), nefropatía (enfermedad del riñón), riesgo de Alzheimer y cáncer.

Antonio Cano-Vindel‘s insight:

 Tríptico

Diabetes

Decálogo de recomendaciones psicológicas

 

Ante el diagnóstico de diabetes, infórmate o actúa de manera activa para afrontar tu enfermedad, con tu médico, asociaciones de diabetes o lecturas especializadas. Resuelve tus dudas con tu médico. Existen creencias erróneas tales como: (1) si tengo poco azúcar no soy diabético, (2) como no me pongo insulina no soy diabético, (3) de los alimentos para diabéticos puedo comer de todo, (4) si me pongo insulina puedo comer de todo, etc.Sigue una dieta saludable, equilibrada, variada, ordenada y suficiente, de forma habitual. Lo ideal: comer con control. Consulta a tu especialista si tienes dudas.Controla tu peso. El exceso de peso empeora el curso de la diabetes y acarrea otras enfermedades como hipertensión.Muévete. Realiza algún ejercicio físico que te agrade con regularidad y lleva una vida diaria activa. Está demostrado que caminar 30-40 minutos es beneficioso.Evita el consumo de tabaco ya que minimizas el riesgo de sufrir complicaciones. El hábito de fumar es el principal factor de riesgo evitable.Implícate en tu autocuidado, manteniendo los niveles adecuados de glucosa, pues incrementarás tu esperanza de vida.Un estado de ánimo estable y adecuado minimiza las posibilidades de que aparezcan más complicaciones.La ansiedad, tristeza y otras emociones negativas pueden provocar un peor control del nivel de glucosa.A veces, enfermedades como la diabetes pueden producir alteraciones temporales en nuestro deseo sexual. El apoyo psicológico puede ayudarte a afrontar y actuar sobre tu problema.Aprende a aceptar tu diabetes. Expresa cómo te sientes. Apóyate en tu familia, pareja y amigos. Es una buena forma de afrontar tu enfermedad. Si no puedes tú solo, si te sientes mal, el psicólogo especialista te puede ayudar.

Consejos prácticos para mejorar tu calidad de vida

 

http://www.ansiedadyestres.org/sites/default/files/Triptico_Diabetes.pdf;

 

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