La atención psicológica en los ambulatorios reduce el abuso de psicofármacos

Contribuye de forma más eficiente a la resolución de trastornos relacionados con la ansiedad y el estrés

 

EFE | VALENCIA La atención psicológica en los servicios sanitarios de atención primaria reduce el consumo de tranquilizantes y contribuye de forma más eficiente a la resolución de trastornos relacionados con la ansiedad y el estrés, según se desprende del primer ensayo clínico realizado en España sobre esta materia.

 

Las primeras conclusiones de este ensayo, en el que participan más de un centenar de profesionales sanitarios (80 de ellos médicos) de cinco comunidades autónomas y 300 pacientes, se presentaron ayer en el marco del décimo congreso internacional de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

 

Cano Vindel insistió en que «la presencia del psicólogo en la atención primaria prácticamente no existe en España», y por ello quieren demostrar a las autoridades que este tipo de atención «es más eficaz y eficiente» y no por ello más cara.

 

En este mismo sentido, la vicepresidenta de SEAS y organizadora del congreso, Itziar Iruarrizaga, también reivindicó la importancia de la asistencia psicológica en los servicios de endocrinología, porque «en el país de la dieta mediterránea» existe «un severo problema con el sobrepeso y la obesidad», trastornos «relacionados con desórdenes emocionales».

 

 

Source: www.levante-emv.com

En el X Congreso Internacional de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) se presentan los primeros resultados del ensayo PsicAP, que pretende probar que el tratamiento psicológico de los desórdenes emocionales (ansiedad, depresión y somatizaciones) con técnicas cognitivo-conductuales es más eficaz y eficiente que el tratamiento tradicional que se sigue actualmente en Atención Primaria, basado casi exclusivamente en psicofármacos.

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Muchos medicamentos que usan los adultos mayores elevan el riesgo de caídas. Especialmente los fármacos psicoactivos

NUEVA YORK (Reuters Health) – Un estudio advierte que más de la mitad de los 20 medicamentos más recetados a los adultos mayores elevan el riesgo de tener una caída.

Los analgésicos y los antidepresivos son los fármacos que más están asociados con esa posibilidad, según revela la investigación con 64.000 suecos mayores de 65 años. Las lesiones graves eran significativamente más comunes con el uso de 11 de los 20 medicamentos estudiados.

“Los fármacos que afectan el sistema nervioso central, los hipnóticos, los sedantes, los analgésicos y los antidepresivos” son los más preocupantes, según comentó la autora principal, Jette Moller, del Instituto Carolino de Estocolmo.

Con su equipo estudió las caídas en los usuarios de alguno de los 20 productos más recetados a los adultos mayores de Suecia y de los que en varios casos se conocía el riesgo que provocaban. Los autores analizaron los datos de casi siete millones de suecos mayores de 65 e identificaron 64.399 casos con lesiones por caídas con internación.

 

Source: es.reuters.com

Los hombres y las mujeres que utilizaban analgésicos opioides y los hombres que tomaban antidepresivos eran dos veces más propensos a tener una lesión por una caída que los que no usaban esos fármacos. En las usuarias de antidepresivos, la posibilidad crecía un 75 por ciento.

Los medicamentos para tratar las úlceras y el ERGE, el calcio, la vitamina B12 y algunos analgésicos no opioides también estaban asociados con entre un 15 y un 75 por ciento más riesgo de sufrir lesiones por una caída.

Los estrógenos y ciertos medicamentos para el corazón no estaban asociados con las lesiones por caídas. "Ninguno de los fármacos para el sistema cardiovascular tenía ese efecto", dijo Moller. De hecho, tuvieron un efecto levemente protector. La única excepción fueron los diuréticos en altas dosis, según publica el equipo en European Journal of Public Health.

El estudio no prueba que los medicamentos provocaran caídas en todos los casos. Sobre los fármacos que nunca habían estado asociados las lesiones por caídas, como los anticoagulantes, los productos para las úlceras pépticas y la vitamina B12, los autores consideran que la causa estaría en la enfermedad que se intenta tratar.

Diferenciar entre las caídas que produce una enfermedad y las que se deben al uso de un fármaco no es fácil, según explicó el doctor Johan Fastbom, profesor del Centro de Investigación del Envejecimiento del Instituto Carolino y que no participó del estudio.

Por eso, recomienda "prestarle atención a otros síntomas que producen los fármacos", como el vértigo, los mareos, la somnolencia, las alteraciones psicomotrices, la debilidad muscular o el deterioro cognitivo.

Agregó que si un adulto mayor que está tomando esos medicamentos "tiene uno o varios de esos síntomas (graves), hay que evaluar si el riesgo supera el beneficio".

FUENTE: bit.ly/1AbFq0O

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Programa del X Congreso Internacional de la SEAS, Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. Valencia, 11-13 septiembre 2014

Presentamos el Programa provisional del X Congreso Internacional de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés – SEAS -, que se celebrará los días 11 al 13 de septiembre de 2014 en Valencia.

Se han inscrito más de 280 trabajos de varios países.

 

Para ver el programa completo en fichero pdf, Pinche aquí  http://ow.ly/zNs2s

 

CONFERENCIAS PLENARIAS

 

1. Detección e intervención temprana en pacientes con riesgo alto de suicidio. Dr. Enrique Echeburúa. Universidad del País Vasco

 

2. Los desórdenes emocionales en atención primaria: naturaleza y tratamiento. Dr. Antonio Cano Vindel. Universidad Complutense de Madrid

 

3. Inteligencia emocional para tiempos difíciles. Dr. Pablo Fernández Berrocal. Universidad de Málaga

 

SIMPOSIOS Y SESIONES TEMÁTICAS (agrupan unos 5 trabajos)
1. Avances en la investigación sobre inteligencia emocional. Dr. Pablo Fernández Berrocal. Universidad de Málaga
2. Estrés y calidad de vida laboral. Dr. Pedro Gil Monte. Universidad de Valencia
3. Nuevas formas de violencia y agresión en adolescentes y jóvenes. Dra. Carmen Maganto Mateo. Universidad del País Vasco
4. El trastorno por estrés postraumático en el DSM-V: Avances en su definición e implicaciones diagnósticas, etiológicas y terapéuticas. Clara Gesteira. Universidad Complutense de Madrid
5. Intervención y actuación en salud. Dra. Raquel Palomera Martín. Universidad de Cantabria
6. El trastorno obsesivo-compulsivo y afines: Avances en el conocimiento. Dra. Ana Isabel Rosa Alcázar. Universidad de Murcia
7. Estrategias de intervención en patologías. Dra. Maite Garaigordobil Landazabal. Universidad del País Vasco
8. Emociones en la educación. Dr. David López Palenzuela. Universidad de Salamanca
9. Afrontamiento y consecuencias emocionales: Aplicación a diferentes contextos. Dra. Ana María Pérez García. Universidad Nacional de Educación a Distancia –UNED
10. Resiliencia y estrés. Dra. Esther Calvete Zumalde. Universidad de Deusto (Bilbao)
11. Emotional reactions and stress. Dr. Francisco Esteves. Instituto Universitario de Lisboa -ISCTE (Portugal)
12. Trastorno por estrés postraumático en víctimas de atentados terroristas: prevalencia y factores de riesgo y protección. Sara Gutiérrez. Universidad Complutense de Madrid
13. Regulación emocional y problemas emocionales. Dr. J. Martín Salguero Noguera y Dr. Juan Ramos Cejudo. Universidad de Málaga y Universidad Complutense de Madrid
14. Emociones, consumo de psicofármacos y drogas. Dra. Dongil Collado. Universidad Católica de Valencia
15. Personalidad y estrés laboral. María José Gómez Romero. EGARSAT, Mutua de Accidentes de Trabajo MATEPSS 276.
16. Protocolos específicos de EMDR para diferentes trastornos. Walter Óscar Lupo Torralvo. Asociación EMDR –España
17. Nuevas evidencias científicas en el campo de la inteligencia emocional. Dr. Natalio Extremera Pacheco. Universidad de Málaga
18. Impacto de la ansiedad en la evolución del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Dr. Fco. Javier Quintero Gutiérrez del Álamo. Hospital Infanta Leonor (Madrid)
19. Psicología en Atención Primaria (PsicAP): Un ensayo clínico sobre tratamiento de los desórdenes emocionales. Dr. Antonio Cano Vindel. Universidad Complutense de Madrid
20. Estrés laboral y burnout. Ismael Dorado Urbistondo. Ayuntamiento de Madrid
21. Patología Dual en trastornos de la conducta alimentaria. Dra. Itziar Iruarrizaga. Universidad Complutense de Madrid
22. Mujer, emociones y salud. Dra. Cecilia Peñacoba Puente. Universidad Rey Juan Carlos
23. Estrés laboral. Dr. Jesús Martín García. Universidad Complutense de Madrid
24. Alteraciones emocionales en infancia: Psicopatología y factores familiares salutógenos. Dra. Concepción López Soler. Universidad de Murcia
25. Procesamiento emocional y metacognición.  Dra. Lourdes Rey Peña. Universidad de Málaga
26. Ansiedad y rechazo escolar. Dr. Cándido J. Inglés. Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante)
27. Psicopatología y terapia. Dr. Jorge Javier Ricarte Trives. Universidad de Castilla-La Mancha
28. Trastornos emocionales en el ámbito escolar. Dr. José Antonio Piqueras Rodríguez. Universidad Miguel Hernández de Elche
29. Psicología Positiva y Bienestar en el Trabajo y en las Organizaciones (I). Dra. Marisa Salanova Soria y Jonathan Peñalver González. Universidad Jaume I de Castellón, Equipo de Investigación WoNT
30. Emociones y violencia. Dr. Andrés Arias Astray. Universidad Complutense de Madrid
31. Memoria autobiográfica: De la investigación a la terapia. Dr. José Miguel Latorre Postigo. Universidad de Castilla-La Mancha
32. Problemas infantiles y familia. Dra. Mª Victoria del Barrio Gándara. Universidad Nacional de Educación a Distancia –UNED
33. Conductas prosociales y antisociales: El papel de las emociones. Dra. Mª Vicenta Mestre Escrivá. Universidad de Valencia
34. Psicología Positiva y Bienestar en el Trabajo y en las Organizaciones (II). Dra. Marisa Salanova Soria y Jonathan Peñalver González. Universidad Jaume I de Castellón, Equipo de Investigación WoNT
35. Evaluación Ecológica momentánea. Dr. Jordi Fernández Castro. Universidad Autónoma de Barcelona
36. Psicología Hospitalaria. Dr. Jesús Rodríguez Marín. Universidad Miguel Hernández de Elche
37. La ayuda de las tecnologías para la promoción de estilos de vida saludables. Dra. Rosa Mª Baños Rivera. Universidad de Valencia
38. Afrontando la adversidad. Dr. Joaquín T. Limonero García. Universidad Autónoma de Barcelona
39. Intervención psicológica en ansiedad social en el ámbito comunitario. Dr. José Olivares Rodríguez. Universidad de Murcia
40. Estrategias de afrontamiento en los trastornos emocionales. Dra. Ana Isabel Estévez Gutiérrez. Universidad de Deusto (Bilbao)

 

Source: www.ansiedadyestres.org

Parte de los más de 280 trabajos del X Congreso Internacional de la SEAS serán presentados en formato póster, agrupados 5 sesiones

 

SESIONES DE PÓSTER (agrupan unos 15-20 trabajos)
1. Emociones en infantes, adolescentes, jóvenes y familia. Dra. Cristina Mae Wood. Universidad Complutense de Madrid
2. Aprendizaje, afrontamiento e inteligencia emocional. Dra. Rosario Cabello González. Universidad de Málaga
3. Emociones y salud. Julia Vidal Fernández. Centro de Psicología Área Humana.
4. Intervención clínica en salud. Dra. Mª Benigna Díaz Ovejero. Universidad Complutense de Madrid
5. Estrés laboral. Dra. Lourdes Luceño. Universidad Complutense de Madrid

 

(*) Los póster de las sesiones 1,3 y 5 estarán expuestos desde las 10’00 horas hasta las 14’00 horas. Los correspondientes a las sesiones 2 y 4 se expondrán desde las 16’00 hrs. hasta las 20’00 hrs. Los autores deberán estar presentes en las horas indicadas en cada una de las sesiones.

Fichero en PDF:  Programa X Congreso Internacional de la SEAS  Pinche aquí   http://ow.ly/zNs2s

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Uno de cada seis mayores de 65 años toma ansiolíticos

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) –

 

   En los últimos años ha aumentado el consumo de psicofármacos en las personas de más de 65 años como demuestra un estudio presentado en el último congreso nacional de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), que revela que más del 16 por ciento utiliza ansiolíticos o hipnóticos.

   Este elevado porcentaje es preocupante, según ha reconocido el coordinador del Grupo de Salud Mental de esta sociedad científica, Enric Aragonés, que considera probable que la ansiedad o el malestar emocional relacionado con problemas económicos, familiares o laborales derivados de la crisis pueda haber contribuido a que se inicien tratamientos de este tipo, a pesar de que concreta que “es un fenómeno previo”.

   Además, de los datos de la investigación también se desprende que el 90,5 por ciento de los ansiolíticos/hipnóticos consumidos por las personas mayores son benzodiacepinas.

   La toma de psicofármacos está asociada, independientemente del consumo de otros fármacos no psicotrópicos, a presentar depresión establecida, ser mujer o padecer cuatro o más problemas de salud.

   El uso de estos fármacos es adecuado a corto plazo y pocas veces está justificada su toma de forma más constante, tal y como ha pasado en los últimos años.

   Pero en el caso de personas mayores su consumo suele estar supeditado a tratamientos prolongados. De hecho, ha reconocido Aragonés, los efectos adversos de estos medicamentos, como alteraciones cognitivas o efectos en la memoria, aumento del riesgo de caídas y de fracturas, son más frecuentes a edades más avanzadas, aún con ansiolíticos poco potentes y con dosis relativamente bajas, que es lo que se suele usar en estos pacientes.

   Asimismo, los ansiolíticos e hipnóticos son fármacos que pueden generar dependencia, ya que “influye la duración del tratamiento, el fármaco concreto, la dosis e incluso factores personales.

   “Es cierto que su uso continuado, más allá de varias semanas, puede generar dependencia y problemas de tolerancia. Por lo que sería importante mejorar el conocimiento sobre el uso inadecuado de estos fármacos con el fin de desarrollar estrategias de prescripción efectivas y seguras”, ha afirmado este experto.

FAVORECEN LA POLIMEDICACIÓN

   Otro trabajo presentado en el congreso ha determinado que los psicofármacos contribuyen de forma significativa a la polimedicación de los mayores. En concreto, se concluye que un 41,2 por ciento de mayores de 65 años polimedicados consume estos medicamentos frente al 11,1% que no presenta esta condición. Es decir, el consumo de tranqulizantes está asociado con una probabilidad casi 4 veces mayor de sufrir polimedicación.

   “A partir de determinadas edades es frecuente tener varias patologías, muchas veces de carácter crónico, lo que motiva que muchos pacientes consuman al día más de 5 fármacos distintos”, ha comentado este experto.

   Las guías terapéuticas recomiendan que en la mayor parte de las indicaciones, incluyendo los trastornos de ansiedad o el insomnio, el tratamiento con ansiolíticos o hipnóticos no debería prolongarse más allá de 3 o 4 semanas. Sin embargo, como advierte el doctor Aragonés, “esto contrasta con la utilización crónica de estos fármacos en muchos casos.

   Y, a veces, su consumo prolongado es el reflejo de la dependencia generada ya que “el ansiolítico ya no se toma por su eficacia clínica, sino para evitar síntomas de abstinencia”.

   En este contexto, el doctor Aragonés insiste en que los propios profesionales deben ser conscientes de los riesgos de este tipo de fármacos y de su limitada eficacia a largo plazo. “Tenemos que ser cuidadosos en su prescripción, valorando sus indicaciones, estableciendo un seguimiento clínico escrupuloso y limitando su duración. Es nuestra responsabilidad no iniciar nuevos tratamientos que puedan cronificarse sin un control adecuado, así como tener una actitud activa en su retirada si no hay una indicación clara”, ha precisado este experto.

Source: www.infosalus.com

Según la Encuesta Nacional de Salud en España (2013), el 28,7% de la población con 65 años o más ha consumido en las dos últimas semanas medicamentos de tipo "tranquilizantes, relajantes o pastillas para dormir". La prevalencia de este consumo en las mujeres de este rango de edad alcanza el 36,6%, frente al 17,4% de los hombres. Esta alta tasa de consumo de tranquilizantes en la mujer mayor está asociada a un incremento de la probabilidad de caída con la consecuencia de rotura de cadera y una disminución de la esperanza de vida de unos 7 años.

 

España es el segundo país de la OCDE entre los países de nuestro entorno en consumo de tranquilizantes, con 51,9 DDD (dosis definidas diarias por mil habitantes y día) consumidas en 2010, cuando los expertos recomiendan no superar las 24 DDD. Pero este límite al consumo fue superado ya en 1995 y desde entonces no ha parado de aumentar. En los últimos 18 años (desde 1992 hasta 2010) el consumo se ha incrementado en un 145,6%, con una media interanual del 8%.

 

 

 

 

 

Dietas – Adelgazar – Así se quita el ansia por comer

Te has preguntado por qué te sientes mal cuando comes mucho y, sin embargo, vuelves a caer en la tentación

 

No son pocas las series de televisión que muestran desde a un grupo de adolescentes a mujeres ya maduritas intentando resolver algún problema sentadas frente a una gran tarta de chocolate o un suculento helado. Esta escena en cuestión da a entender que ingiriendo estos dulces se logra alejar la amargura del tema que tanto preocupa o, al menos, si no se soluciona, la comida aporta ese momento placentero que compensa la angustia del problema.

Cuando esta fórmula —intentar apaciguar un contratiempo con la comida— se repite en el tiempo, es cuando aparece el verdadero problema. La persona come, y cada vez de manera más compulsiva, no porque tenga hambre, sino por aliviar sus emociones. Tras ello, entra un sentimiento de culpabilidad y vergüenza por sentir que no se es capaz de controlarse y, sobre todo, porque lo que se ingiere no suelen ser alimentos bajos en calorías, más bien todo lo contrario: chocolate, bollos, natillas, helados, chuches… La báscula y el espejo se convierten en sus peores enemigos porque no esconden los excesos cometidos.

Este comportamiento afecta no solo al estado físico o psicológico de la persona, también a sus relaciones sociales (querrá salir menos), a su familia (mal humor, apatía, tristeza), su trabajo (falta de concentración…).

Más mujeres que hombres

Según los especialistas en el tratamiento de la ansiedad por comer, este mal afecta más a mujeres que a hombres. Las mujeres sienten cada vez más presión por ser perfectas y mucho más cuando son madres de familia y deben ocuparse de su trabajo, la casa, los niños, el resto de la familia… tareas nada fáciles de compatibilizar. «El día tiene 24 horas y hay que aprender que muchas tareas de las que realizan no son totalmente imprescindibles, y menos para la supervivencia de uno mismo y de los demás. Hay que saber ser realistas y planificar hasta dónde podemos llegar», apunta Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

Source: www.abc.es

Aunque en menor medida, en los hombre también se produce este deseo de asalto a la nevera, sobre todo después de una jornada estresante de trabajo o de problemas familiares, aunque las causas pueden ser muy diversas.

El estrés excesivo cambia el comportamiento hacia acciones menos saludables porque al tener menos tiempo no descansamos, no realizamos ejercicio físico, ni siquiera se encuentra un rato para ir al médico cuando nos sentimos mal, lo que lleva a desarrollar adicciones al tabaco, al alcohol, al juego o a la comida, entre otras posibilidades.

«La comida se convierte en un ansiolótico —apunta Cristina Wood, psicóloga especialista en ansiedad y estrés del Centro de Tratamiento de la Ansiedad y el Estrés, CETAES—. El problema es que cuando el tema les desborda y engordan y se percatan aún más de su problema, estas personas acuden al médico de cabecera quien les manda al endocrino, pero no se trabaja sobre sus emociones y pensamientos. Acudir a la comida para sentirse mejor es un comportamiento aprendido y, del mismo modo, se puede desaprender».

¿Se puede evitar comer de forma complusiva?

«Sí, —asegura con rotundidad el presidente de SEAS—. Es un problema que se puede solucionar. No es un proceso difícil. Eso sí, requiere el compromiso de acudir a un especialista en Psicología, seguir sus indicaciones y realizar las tareas que mande para hacer en casa. El papel activo de la persona que come por ansiedad es la clave».

Según Cristina Wood, para ayudar a estas personas, los especialistas siguen una serie de pautas:

—En primer lugar, deben identificar las emociones y lograr que los pacientes expresen lo que uno siente para conocer su punto de partida.

—Después hay que comprender esas emociones (saber porqué uno está triste, nervioso, agobiado…). De esta forma, se puede proceder con mayor facilidad a saber gestionarlas y actuar sobre ellas. «Existen técnicas cognitivo-conductual que comienzan por ofrecer al paciente educación —añade el presidente de SEAS—. El paciente debe tener en todo momento un papel activo. No basta con tomar pastillas porque las pastillas no ayudan por sí solas a cambiar los hábitos de conducta y, al dejarlas, el problema podrá volver. Lo importante es atajar el problema desde su inicio y analizar las causas que llevan a una persona a actuar así».

—Para ello, el especialista le ofrece las herramientas que debe manejar para reparar la situación y normalizar su vida. Es la fase de resolución de problemas, autocontrol, manejar la insatisfacción corporal, manejar la vergüenza.

«No hay que olvidar —explica Cristina Wood— que las personas que sufren por la comida, se enfrentan, al menos, tres veces cada día a su problema: cuando se sientan a una mesa en el desayuno, comida y cena. Su martirio puede ser constante. Lo importante es que sus metas sean las de aproximación al problema y saber cómo evitarlo. De esta forma sentirán alivio, ganarán confianza, cambiarán la forma de verse, darán a su cuerpo lo que necesita, comenzarán a adelgazar y a quererse a ellos mismos. Su alegría y satisfacción crecerán».

Esta psicóloga de Cetaes apunta que cada paciente tiene su punto de partida, pero «en tres meses, una hora a la semana, de trabajo conjunto una persona puede sentirse infinitamente mejor».

Decálogo de recomendaciones

1. En la obesidad intervienen factores genéticos, metabólicos, psicológicos y sociales. No es solo una cuestión de voluntad. No te juzgues por ello, toma conciencia de tu problema y afróntalo.

2. Sigue el plan nutricional recomendado por tu médico. Las dietas restrictivas continuadas tienen efecto rebote. Plantéate objetivos exigentes en poco tiempo no es eficaz.

3. Muévete. Realiza algún ejercicio físico que te agrade con regularidad y lleva una vida diaria activa.

4. Puedes aprender a regular el estrés y tus emociones, ya sean positivas o negativas. Consigue diferenciarlas de la comida. Algunas emociones como la ansiedad, la tristeza o laira, si son intensas pueden llevarte a una sobreingesta descontrolada en poco tiempo (atracones) o a comer constantemente.

5. Estar centrado o preocuparse demasiado por la comida y por tu silutea genera conflictos con tu imagen corporal y falta de confianza. Ocúpate en vez de preocuparte. genera nuevos hábitos saludables de alimentación, que puedas mantenersiempre, en lugar de seguir dietas para adelgazar que solo puedas mantener durante algún tiempo.

6. Intentar repetidamente disminuir el peso sin éxito puede hacerte pensar que no lo conseguirá y podría afectarte y sentir que no tienes control en otros ámbitos de la vida.

7. Aprende a gestionar tus objetivos. es fundamental cambiar la dieta y aprender a consolidar los cambios conseguidos. haz un seguimiento con los expertos en el tema.

8. Acepta que tu problema tiene solución, sé sincero contigo mismo en lugar de engañarte. Si resuelves tus problemas emocionales y aprendes a tener fuerza de voluntad lo conseguirás.

9. El apoyo de tu familia y amigos es importante, expresa y comparte tus dificultades y pídeles ayuda.

10. El médico, el psicólogo y el especialista en nutrición son los profesionales fundamentales para el tratamiento de la ansiedad.

Obesidad: Aspectos Psicológicos | Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés – SEAS

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El psicólogo experto en comportamiento alimentario te ayudará a actuar sobre las distintas causas y consecuencias de la enfermedad, haciendo hincapié en:

 

– Potenciar la motivación y generar hábitos saludables de alimentación y ejercicio que sean sostenibles.

– Controlar la ansiedad para que no se produzcan atracones.

– Estabilizar, en caso necesario, tu estado de ánimo (depresión, tristeza).

– Desarrollar habilidades sociales.

– Enseñar técnicas de resolución de problemas.

– Favorecer tu autocontrol.

– Manejar la insatisfacción corporal.

– Aumentar tu autoestima, tu autoconcepto, tus expectativas de autoeficacia y logro (sentir que eres capaz).

– Manejar la culpa y la vergüenza en caso necesario.

Antonio Cano-Vindel‘s insight:

Obesidad. Decálogo de recomendaciones psicológicas

 

1. En la obesidad intervienen factores genéticos, metabólicos, psicológicos y sociales. No es solo una cuestión de voluntad. No te juzgues por ello, toma conciencia de tu problema y afróntalo.

 

2. Sigue el plan nutricional recomendado por tu médico. Las dietas restrictivas continuadas tienen efecto rebote. Plantearse objetivos exigentes en poco tiempo no es eficaz. 

3. Muévete. Realiza algún ejercicio físico que te agrade con regularidad y lleva una vida diaria activa.

4. Puedes aprender a regular el estrés y tus emociones, ya sean positivas o negativas, consigue diferenciarlas de la comida. Algunas emociones como la ansiedad, la tristeza o la ira, si son intensas, pueden llevarte a una sobreingesta descontrolada en poco tiempo (atracones) o a comer constantemente.

 

5. Estar centrado o preocuparse demasiado por la comida y por tu silueta genera conflictos con tu imagen corporal y falta de confianza. Ocúpate en lugar de preocuparte. Genera nuevos hábitos saludables de alimentación, que puedas mantener siempre, en lugar de seguir dietas para adelgazar que sólo puedes mantener durante algún  tiempo

6. Intentar repetidamente disminuir el peso sin éxito puede hacerte pensar que no lo conseguirás y podría afectarte y sentir que no tienes control en otros ámbitos de la vida.

 

7. Aprende a gestionar tus objetivos. Es fundamental cambiar la dieta y aprender a consolidar los cambios conseguidos. Haz un seguimiento con los expertos en el tema.

 

8. Acepta que tu problema tiene solución, sé sincero contigo mismo en lugar de engañarte. Si resuelves tus problemas emocionales y aprendes a tener fuerza de voluntad lo conseguirás.

 

9. El apoyo de tu familia y amigos es importante, expresa y comparte tus dificultades y pídeles ayuda.

 

10. El médico, el psicólogo y el especialista en nutrición son los profesionales fundamentales para el tratamiento de la obesidad.

 

http://www.ansiedadyestres.org/sites/default/files/Triptico_Obesidad.pdf 

See on www.ansiedadyestres.org

“No existe apoyo científico para el tratamiento de los problemas de ansiedad con tranquilizantes” – Entrevista a Antonio Cano Vindel

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La situación actual de crisis económica ha agravado notablemente la prevalencia de los problemas de ansiedad y depresión en la población y se estima que en el año 2020 serán la primera causa de discapacidad en el mundo. La necesidad de dar una respuesta eficaz a esta creciente demanda desde el sistema sanitario público se ha convertido en una de las tareas pendientes de nuestro país.

Para explicarnos el estado actual de la cuestión y las implicaciones del abordaje farmacológico y psicológico de estos problemas, Infocop Online ha entrevistado a Antonio Cano Vindel, catedrático de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

 

Antonio Cano-Vindel‘s insight:

ENTREVISTA

Tal y como recogen diversos medios estos días, los problemas de ansiedad y depresión constituyen uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria. Como experto en el área, ¿cuál es el tratamiento de primera elección que recomiendan las guías clínicas basadas en la evidencia científica para estos problemas?

 

Efectivamente estos desórdenes emocionales son los trastornos mentales con mayor prevalencia en la población y son muy frecuentes en las consultas de Atención Primaria (AP). En España, con entrevista diagnóstica clínica, el 18,5% de los pacientes de AP presenta algún trastorno de ansiedad y el 13,4% un trastorno depresivo; mientras que si se utiliza una prueba de cribado basada en el método de autoinforme, estas cifras alcanzan el 25,6% y el 35,8%, respectivamente.

 

Como es sabido un elevado porcentaje de los pacientes con trastornos de ansiedad y del estado de ánimo no recibe tratamiento alguno y para los casos tratados, la gran mayoría sigue tratamiento farmacológico, con el que sólo uno de cada tres recibe un tratamiento mínimamente adecuado a la evidencia científica. Así, en nuestro país para los trastornos de ansiedad sólo el 0,9% de los pacientes con alguno de estos trastornos recibe tratamiento psicológico (que es el que goza de mayor evidencia para estos desórdenes), un 27,1% tratamiento psicológico y farmacológico, mientras que un 33% recibe tratamiento exclusivamente farmacológico y el 39% no recibe ningún tratamiento.

 

El primer problema que vemos es el elevado número de casos no tratados, muchas veces por falta de información del paciente (que puede no demandar tratamiento porque no sabe qué le pasa), así como por la falta de reconocimiento del trastorno por parte del médico de AP, cuando el paciente acude a este servicio. Así, el porcentaje de personas con depresión correctamente diagnosticadas en AP alcanza tan sólo el 22% y únicamente un cuarto de los casos diagnosticados como depresivos son "casos reales". Véase Cano-Vindel, Salguero, Wood, Dongil y Latorre (2012).

 

El segundo problema es que un 16% de la población consume psicofármacos en el último año. En muchos casos elconsumo se vuelve crónico e incluso se genera una dependencia sin que el o los trastornos de ansiedad y/o depresión hayan remitido, a pesar de los psicofármacos, a pesar del tratamiento biológico. El caso más claro es el consumo de tranquilizantes para el tratamiento de los trastornos de ansiedad. El 11,4% de la población española ha consumido este tipo de fármacos en el último año, a pesar del escaso apoyo empírico a favor del tratamiento de los trastornos de ansiedad con este tipo de fármacos. Véase Cano-Vindel, Dongil-Collado y Wood (2011) para una actualización sobre el tratamiento de los trastornos de ansiedad.

 

De acuerdo con la evidencia científica, la etiología de los trastornos de salud mental comunes (trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo) es multifactorial e implica factores psicológicos, sociales y biológicos. Si el origen no es exclusivamente biológico, ¿por qué el tratamiento debería serlo? Muchos de estos trastornos mentales comunes tienen etiologías similares e incluso desde hace más de una década el enfoque transdiagnóstico considera que el tratamiento de los mismos puede abordarse en grupo, sin diferenciar categorías diagnósticas entre ellos, debido a la gran comunalidad de técnicas y principios existente en el abordaje de los mismos. Las técnicas más eficaces para el tratamiento de todos estos desórdenes se basan en el entrenamiento, en el aprendizaje, con técnicas cognitivo-conductuales dirigidas a revertir el aprendizaje inicial que está en la base de la psicopatología. La mayoría de las personas desarrollan estos trastornos en la infancia o en los inicios de la edad adulta, aunque pueden verse afectadas en cualquier momento de la vida. Por lo tanto, cabe pensar que si se llevara a cabo una intervención temprana con técnicas eficaces se reduciría enormemente el problema de las consecuencias negativas (disfunción, gasto, pérdida de calidad de vida, etc.). Véase Cano-Vindel (2011a).

 

¿Por qué sabemos que el tratamiento de primera elección para estos trastornos consiste en el entrenamiento con técnicas cognitivo-conductuales y no las farmacológicas? Para estar seguros es necesario revisar sistemáticamente las publicaciones científicas. Es decir, principalmente revistas de calidad que utilicen el sistema de revisión de artículos originales por expertos anónimos. La revisión sistemática implica seguir un orden predefinido, lógico y explícito. Las revistas de calidad apenas publican revisiones descriptivas (no sistemáticas) porque generalmente tienen importantes sesgos de selección de los materiales publicados y no utilizan criterios de calidad metodológica para asignar más o menos relevancia a las conclusiones de los estudios. Para ahorrar a los profesionales el trabajo de revisar las principales bases de datos de calidad (que seleccionan a las mejores revistas), siguiendo un método sistemático, analizar críticamente el valor de cada investigación según su rigor metodológico, y resumir el estado de conocimientos sobre la eficacia y eficiencia (mejor relación coste-eficacia) de las técnicas, existen las Guías de la Práctica Clínica, que hacen toda esta labor reuniendo a un grupo de expertos. No todas las guías tienen la misma calidad, pero nadie duda de las elaboradas por el NICE (National Institute for Health and Clinical Excellence) del Reino Unido.

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Entrevista en Recull (COP-CV): Dra. Esperanza Dongil, docente UCV y coordinadora de Comisión SEAS sobre Trauma. Nuevo tratamiento de los trastornos de ansiedad

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A mi juicio el mayor reto en el tratamiento del trastorno de pánico, así como de otros trastornos de ansiedad y otros desordenes emocionales, es convencer a los psicólogos de que deben actualizar sus conocimientos. A día de hoy los trastornos de ansiedad ya no se tratan únicamente mediante técnicas conductuales como la exposición o mediante técnicas cognitivas como la terapia racional emotiva, donde a través de un debate socrático paciente y terapeuta trabajan juntos en la búsqueda de evidencias a favor o en contra de sus creencias desadaptadas, con el fin de someterlas a prueba y crear una mentalidad científica en el paciente. Este tipo de reestructuración cognitiva que solo incluye cuestiones tales como ¿Por qué es tan horrible que te suceda lo que temes? ¿Por qué no te debería ocurrir? o ¿Qué pruebas tienes de que te va suceder tal o cual cosa?, a día de hoy han sido superadas. Tampoco tiene mucho sentido continuar explicando el comportamiento humano mediante un análisis funcional de la conducta basado solo en dos modelos: el modelo del condicionamiento clásico para explicar el origen del trastorno de ansiedad y el modelo del condicionamiento operante para explicar el mantenimiento. Esto no está apoyado por la investigación, que ha avanzado mucho desde que se publicó este modelo, hace 65 años. 

 

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Antonio Cano-Vindel‘s insight:

Una nueva intervención psicológica sobre los trastornos de ansiedad. El modelo de los Cuatro Factores de la Ansiedad, basado en los sesgos cognitivos (Eysenck & Eysenck, 2007) surgió dentro de la psicología cognitiva experimental y fue desarrollado a principios de la década de los noventa por Michael W. Eysenck, a partir de los resultados de la investigación experimental sobre procesamiento de la información y sesgos cognitivos. Este modelo ha encontrado una forma adicional de explicar el comportamiento emocional, al recurrir a variables cognitivas como el sesgo atencional que estaban vedadas en los modelos conductuales y todavía no habían descubierto Ellis o Beck. Según este modelo la ansiedad se mantiene por dos tipos de sesgos cognitivos en el procesamiento de la información: sesgo atencional (se prioriza la información amenazante) y sesgo interpretativo (se interpreta la información neutra como amenazante). Nuestro modelo de desórdenes emocionales supone una actualización con respecto al tratamiento habitual de los trastornos de ansiedad, en el que raramente se utiliza una reestructuración cognitiva que tenga en cuenta estos dos tipos de sesgos, así como los principios de la regulación emocional. 

 

Por ejemplo, no basta con decirle a una víctima de violación que acude a nuestra consulta en busca de ayuda “mira, existe una probabilidad muy pequeña de que te violen en nuestra ciudad, porque el número de violaciones que hay al cabo de un año, dividido entre el número de mujeres que hay en la ciudad es muy pequeño; es decir, el porcentaje de violación es de 0.0001”. Ya, esto es cierto, pero ¿y qué?, el problema es que ya la han violado. Aunque la probabilidad de que le vuelva a suceder sea casi nula a ella no le tranquiliza. Entonces, este tipo de discusión cognitiva, puede ser útil para otros casos, pero para este caso no lo es. Es un contrasentido, una falta absoluta de empatía con la víctima, repetir siempre la misma receta porque no se posee otra. Lo que el terapeuta debe tener es muchas más herramientas para hacer reestructuración cognitiva en función del caso de que se trate. Aplicar la misma receta a todos los casos supone desempeñar con poca habilidad nuestro papel de psicólogo.

 

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Intervención cognitivo-conductual en los trastornos de ansiedad: una actualización

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En este artículo se expone una propuesta de protocolo sobre planificación de tratamiento para desórdenes emocionales, centrándonos especialmente en trastornos de ansiedad, el cuál incluye las principales fases que debe contemplar un plan de trabajo. Se expone también un modelo de  intervención cognitiva basado en el enfoque de los sesgos cognitivos, en concreto en la Teoría de los Cuatro Factores de Michael W. Eysenck,  desarrollada en los inicios de la década de los noventa. Se trata de una intervención centrada en la reestructuración cognitiva, que se ha inspirado en la psicología cognitiva experimental, y ha encontrado una forma de explicar y tratar los desórdenes emocionales de manera más práctica y eficaz que la intervención cognitivo-conductual basada en los modelos tradicionales.

http://ow.ly/wED59 ;

Antonio Cano-Vindel‘s insight:

La lógica de la propuesta señala que si consideramos los trastornos de ansiedad como un desorden emocional aprendido en el que aparecen reacciones intensas y frecuentes, con experiencia ansiosa desagradable (i.e., malestar psicológico), activación fisiológica intensa (i.e., respuestas autonómicas) y expresión o conducta desajustada (i.e., evitaciones), si adoptamos un modelo cognitivo (sesgos cognitivos) y conductual (condicionamiento directo de respuestas fisiológicas) para explicar este aprendizaje, entonces la intervención psicológica debería ir encaminada a la restauración de la regulación emocional previa al desorden, corrigiendo los sesgos cognitivos de atención e interpretación, disminuyendo la activación fisiológica mediante técnicas de relajación (muscular, respiración, imaginación y sugestión) y reajustando las conductas desadaptadas mediante un entrenamiento por aproximaciones sucesivas y práctica conductual reforzada.

 

            Esta propuesta supone una actualización, especialmente con respecto a la práctica clínica habitual, en la que raramente se utiliza una reestructuración cognitiva basada en los sesgos cognitivos (Eysenck & Derakshan, 1997; Eysenck & Eysenck, 2007) y la regulación emocional (Leahy, Napolitano, & Tirch, 2011) como la que aquí se ha descrito y cuyas bases pueden ser consultadas en otra publicación (Cano-Vindel, 2011a). También supone una actualización respecto al modo de entender la exposición y la práctica de esta técnica.

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El tratamiento psicológico, primera elección en personas con trastornos de ansiedad – Estándar de calidad del NICE

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Las personas que presenten sospecha de trastornos de ansiedad, como trastorno por estrés postraumático o trastorno obsesivo compulsivo, deben recibir tratamiento psicológico como primera elección. Así lo establece el  Instituto Nacional de la Excelencia para la Salud y la Atención del Reino Unido (National Institute for Health and Care Excellence, NICE), en los Estándares de calidad para los trastornos de ansiedad.

 

Tal y como advierte el NICE, un elevado porcentaje de personas con trastornos de ansiedad no son identificados por los profesionales sanitarios, de tal manera, que tan sólo un reducido grupo llega a recibir tratamiento para su problema de ansiedad. Si además se da el caso de que el trastorno de ansiedad coexiste con un trastorno depresivo, los síntomas de ansiedad suelen pasar totalmente desapercibidos por los profesionales sanitarios, centrándose el tratamiento en el cuadro de depresión.

 

Las normas de calidad, que están disponibles desde febrero de 2014, han sido elaboradas a partir de la revisión de la evidencia científica disponible y abarcan tanto la identificación como el manejo clínico de los trastornos de ansiedad en atención primaria, secundaria y comunitaria para niños, adolescentes y adultos, a excepción del trastorno de ansiedad generalizada y el trastorno de pánico en menores de 16 años (que serán tratados en otros estándares de calidad).

Antonio Cano-Vindel‘s insight:

Según el NICE (Instituto Nacional de la Excelencia para la Salud y la Atención del Reino Unido -National Institute for Health and Care Excellence, NICE), los principios que enmarcan los Estándares de calidad para el tratamiento de los trastornos de ansiedad en Atención Primaria, Secundaria o Comunitaria, tanto para niños, jóvenes o adultos, se articulan en torno a los siguientes cuatro principios:

 

Las personas que presenten alguna sospecha de trastorno de ansiedad deben ser evaluadas específicamentepara averiguar la presencia de trastornos de ansiedad, la gravedad de los síntomas y el deterioro funcional asociado.

Deben proporcionarse intervenciones psicológicas basadas en la evidencia a todas las personas con trastornos de ansiedad. El NICE subraya que resulta fundamental que se garantice que las personas con un trastorno de ansiedad reciben el mejor tratamiento, basado en la evidencia, en la primera ocasión que acuden a consulta, lo que implica que las personas con trastorno de ansiedad deben recibir tratamientos psicológicos como primera elección, frente a los fármacos.Las benzodiacepinas (que generan tolerancia y dependencia) o los antipsicóticos (que están asociados a un elevado número de efectos adversos) no deben ser prescritos en personas con trastornos de ansiedad, excepto que se recomiende específicamente a corto plazo o en la atención de crisis.

Asimismo, el NICE, en su interés de evaluar la eficacia y efectividad de las intervenciones, recomienda que se realice un seguimiento sistemático de los pacientes, registrando su respuesta durante todo el proceso de tratamiento.

 

Estos estándares de calidad han sido muy bien acogidos por las asociaciones de pacientes de Reino Unido. En palabras de Nicky Lidbetter, -presidente de Anxiety UK, una organización benéfica para los trastornos de ansiedad de referencia en ese país -y según aparece recogido en la nota de prensa del NICE-: “En particular, aplaudimos el reconocimiento del valor otorgado al enfoque centrado en la persona en la prestación de servicios, dirigido a proporcionar una atención de calidad a los pacientes con trastornos de ansiedad. El hecho de destacar la necesidad de realizar una evaluación que identifique la experiencia global del paciente sobre su trastorno de ansiedad, garantizando que se van a ofrecer las intervenciones psicológicas basadas en la evidencia, menos intrusivas, y que las respuestas al tratamiento van a ser controladas con regularidad, resultan excelentes medidas para brindar el mejor servicio a las personas con problemas de ansiedad”. Tal y como resume el presidente de Anxiety UK, “estos estándares de calidad sobre los trastornos de ansiedad dejan claro a los médicos y otros profesionales sanitarios que se debe garantizar que todas las personas con trastornos de ansiedad reciban un tratamiento psicológico eficaz”.

Se pueden consultar los estándares de calidad del NICE en el siguiente enlace:

Quality Standards, QS53: Anxiety disorders

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